Jesús A. Manzaneque

I.E.S. "Isabel Martínez Buendía" - Pedro Muñoz, Ciudad Real, Castilla-La Mancha, España.

viernes, 20 de marzo de 2015

SEMANA SANTA DE SEVILLA 2014. JUEVES SANTO, LA MADRUGÁ Y VIERNES SANTO.


En otra entrada de este Blog mostraba algunas fotos de la Semana Santa de Sevilla del año pasado, tomadas entre el Domingo de Ramos y el Miércoles Santo de 2014. 

Se acerca una nueva Semana de Pasión y veo que aquel proyecto quedó inacabado, por eso me propongo cerrarlo aunque sea de forma precipitada.

En esta ocasión tocan los días grandes, el Jueves Santo, La Madrugá y el Viernes Santo:




Pero esta vez en vídeo... Una sugerencia, cuando reproduzcas cada vídeo cambia la calidad a 1080 HD, la diferencia es abismal respecto al modo en que lo ofrece YouTube de forma automática, y asegúrate de tener el volumen activado y al máximo, en alguno de ellos es fundamental para captar el increíble ambiente del momento.


Jueves Santo.
Procesión La Quinta Angustia.
Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo.



La Madrugá.
Procesión Los Gitanos.
María Santísima de las Angustias.




La Madrugá.
Procesión Los Gitanos.
Nuestro Padre Jesús de la Salud.



Viernes Santo. 
Procesión El Cachorro.
Santísimo Cristo de la Expiración.



Viernes Santo.
Procesión La Mortaja.
Nuestro Padre Jesús Descendido de la Cruz.







Ir a la entrada continuación del tema


jueves, 19 de marzo de 2015

Iconografía Clásica - La castración de Urano y el nacimiento de Afrodita


El nacimiento de Venus
Sandro BOTTICELLI
1484 / Galería Uffizi, Florencia





La castración de Urano y el nacimiento de Afrodita en la Teogonía de Hesíodo:

Pues bien, cuantos nacieron de Gea y Urano, los hijos más terribles, estaban irritados con su padre desde siempre. Y cada vez que alguno de ellos estaba a punto de nacer Urano los retenía a todos ocultos en el seno de Gea sin dejarles salir a la luz y se gozaba cínicamente con su malvada acción. 

La monstruosa Gea, a punto de reventar, se quejaba en su interior y urdió una cruel artimaña. Produciendo al punto un tipo de brillante acero forjó una enorme hoz y luego explicó el plan a sus hijos. Armada de valor dijo afligida en su corazón: “¡Hijos míos y de soberbio padre! Si queréis seguir mis instrucciones podremos vengar el cruel ultraje de vuestro padre, pues él fue el primero en maquinar odiosas acciones.” Así habló y lógicamente un temor los dominó a todos y ninguno de ellos se atrevió a hablar. Mas el poderoso Cronos, de mente retorcida, armado de valor, al punto respondió con estas palabras a su prudente madre: “Madre, yo podría, lo prometo, realizar dicha empresa, ya que no siento piedad por nuestro abominable padre, pues él fue el primero en maquinar odiosas acciones.” Así habló. La monstruosa Gea se alegró mucho en su corazón y lo apostó secretamente en emboscada. Puso en sus manos una hoz de agudos dientes y disimuló perfectamente la trampa. Vino el poderoso Urano conduciendo la noche, se echó sobre la tierra ansioso de amor y se extendió por todas partes. El hijo, saliendo de su escondite, logró alcanzarle con la mano izquierda, empuñó con la derecha la prodigiosa hoz, enorme y de afilados dientes, y apresuradamente segó los genitales de su padre y luego los arrojó a la ventura por detrás. 

No en vano escaparon aquéllos de su mano. Pues cuantas gotas de sangre salpicaron todas las recogió Gea. Y al completarse un año dio a luz a las poderosas Erinias, a los altos Gigantes de resplandecientes armas, que sostienen en su mano largas lanzas, y a las Ninfas que llaman Melias sobre la tierra ilimitada. 

En cuanto a los genitales, desde el mismo instante en que los cercenó con el acero y los arrojó lejos del continente en el tempestuoso ponto, fueron luego llevados por el piélago durante mucho tiempo. A su alrededor surgía del miembro inmortal una blanca espuma y en medio de ella nació una doncella. Primero navegó hacia la divina Citera y desde allí se dirigió después a Chipre rodeada de corrientes. Salió del mar la augusta y bella diosa y bajo sus delicados pies crecía la hierba en torno. Afrodita la llaman los dioses y hombres, porque nació en medio de la espuma, y también Citerea, porque se dirigió a Citera. Ciprogénea, porque nació en Chipre de muchas olas, y Filomedea, porque surgió de los genitales. La acompañó Eros y la siguió el bello Hímero al principio cuando nació y luego en su marcha hacia la tribu de los dioses. Y estas atribuciones posee desde el principio y ha recibido como lote entre los hombres y dioses inmortales: las intimidades con doncellas, las sonrisas, los engaños, el dulce placer, el amor y la dulzura. 



Cronos castrando a su padre Urano
Giorgio VASARI
1564 / Palazzo Vecchio, Florencia






miércoles, 18 de marzo de 2015

Iconografía Cristiana - Creación del Sol y de la Luna


Creación del Sol y de la Luna
Michelangelo Buonarroti MIGUEL ÁNGEL
1508-12 / Bóveda de la Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano


Fuente iconográfica:

Dios dijo: «Que haya astros en el firmamento del cielo para distinguir el día de la noche; que ellos señalen las fiestas, los días y los años, que estén como lámparas en el firmamento del cielo para iluminar la tierra». Y así sucedió.

Dios hizo que dos grandes astros –el astro mayor para presidir el día y el menor para presidir la noche– y también hizo las estrellas. Y los puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, para presidir el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios vio que esto era bueno.

Así hubo una tarde y una mañana: este fue el cuarto día.

Génesis 1, 14-19





lunes, 16 de marzo de 2015

Iconografía Clásica - Del Caos a Gea y sus hijos


Relieve de Tellus Mater del Ara Pacis Augustae
Erigido por el senado romano para celebrar las victorias de Augusto en Galia e Hispania
13 - 9 a. C. / Museo dell'Ara Pacis, Roma


Del Caos a Gea o Gaia o Terra o Tellus Mater y sus hijos en la Teogonía de Hesíodo:

Antes que todas las cosas, en un comienzo, fue el infinito Caos. Después Gea, la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. En el fondo de Gea de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro.
[...]
Gea alumbró primero al estrellado Urano con sus mismas proporciones, para que la contuviera por todas partes y poder ser así sede siempre segura para los felices dioses. También dio a luz a los grandes Ourea, deliciosa morada de diosas, las Ninfas que habitan en los boscosos montes. Ella igualmente parió al estéril piélago de agitadas olas, el Ponto, sin mediar el grato comercio. 
Luego, acostada con Urano, alumbró a Océano, de profundas corrientes, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Tea, a Rea, a Temis, a Mnemósine, a Febe, de áurea corona y a la amable Tetis. Después de ellos nació el más joven, Cronos, de mente retorcida, el más terrible de los hijos y se llenó de un intenso odio hacia su padre. Dió a luz además a los Cíclopes de soberbio espíritu, a Brontes, a Estéropes y al violento Arges, que regalaron a Zeus el trueno y le fabricaron el rayo. Éstos en lo demás eran semejantes a los dioses, pero en medio de su frente había un solo ojo. Cíclopes era su nombre por eponimia, ya que efectívamente, un solo ojo completamente redondo se hallaba en su frente. El vigor, la fuerza y los recursos presidían sus actos. También de Gea y Urano nacieron otros tres hijos enormes y violentos cuyo nombre no debe pronunciarse: Coto, Briareo y Giges, monstruosos engendros. Cien brazos informes salían agitadamente de sus hombros y a cada uno le nacían cincuenta cabezas de los hombros, sobre robustos miembros. Una fuerza terriblemente poderosa se albergaba en su enorme cuerpo.

La Cosmogonía en las Metamorfosis de Ovidio:

En el principio existía sólo el Caos, mole informe donde se mezclaban los elementos. No había sol ni luna ni aire ni tierra ni mar; sin esencia durable, todo estorbaba a todo, y luchaban mezclados lo frío y lo caliente, lo mojado y lo seco, lo grave y lo leve. El dios y, mejorándose, la naturaleza, dirimieron esa lucha, pues separaron el cielo, la tierra y el mar, y, en el cielo, el aire puro y sutil del espeso y grosero, próximo a la tierra. Así se estableció la paz, dando a cada cosa su sitio; se elevó el fuego del cielo hasta lo más alto; inmediatamente bajo él, quedó el aire, y más abajo, la tierra densa; por último, las aguas circundaron la solidez terrestre. En seguida, el dios, quienquiera que haya sido, redondeó la tierra, vertió en ella las aguas y ordenó que éstas fueran movidas por los vientos y que cercaran las costas; hizo fuentes, estanques y lagos y, entre indinadas márgenes, ríos que se hundieran en la tierra o desembocaran en el mar, y en la tierra estableció campos, valles, selvas y montañas. 






martes, 10 de marzo de 2015

Iconografía Clásica - Las Musas en la Teogonía de Hesíodo


Danza de las Musas en el Helicón
Bertel THORVALDSEN
1816 / Musernes dans, Alte Nationalgalerie, Berlin



Las musas en la Teogonía de Hesíodo:

Comencemos nuestro canto por las Musas Heliconíadas, que habitan la montaña grande y divina del Helicón. Con sus pies delicados danzan en torno a una fuente de violáceos reflejos y al altar del muy poderoso Cronión. Después de lavar su piel suave en las aguas del Permeso, en la Fuente del Caballo o en el divino Olmeo, forman bellos y deliciosos coros en la cumbre del Helicón y se cimbrean vivamente sobre sus pies. Partiendo de allí, envueltas en densa niebla marchan al abrigo de la noche, lanzando al viento su maravillosa voz, con himnos a [...] la estirpe sagrada de sempiternos Inmortales. 
[...]
¡Ea, tú! comencemos por las Musas que a Zeus padre con himnos alegran su inmenso corazón dentro del Olimpo, narrando al unísono el presente, el pasado y el futuro [...] Las alumbró en Pieria, amancebada con el padre crónida, Mnemósine, señora de las colinas de Eleuter, como olvido de males y remedio de preocupaciones. Nueve noches se unió con ella el prudente Zeus subiendo a su lecho sagrado, lejos de los Inmortales. Y cuando ya era el momento y dieron la vuelta las estaciones, con el paso de los meses, y se cumplieron muchos días, nueve jóvenes de iguales pensamientos, interesadas solo por el canto y con un corazón exento de dolores en su pecho, dio a luz aquélla, cerca de la más alta cumbre del nevado Olimpo. Allí forman alegres coros y habitan suntuosos palacios [...] las nueve hijas nacidas del poderoso Zeus: Clío (musa de la historia, coronada de laureles y con una trompeta y un rollo de papiro o un libro en las manos), Euterpe (musa de la música, coronada de flores y con un aulos oflauta doble u otro instrumento musical en las manos), Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Calíope.






Iconografía Clásica - Los mitos grecorromanos en la Historia del Arte


ICONOGRAFÍA CLÁSICA

Los mitos grecorromanos en la Historia del Arte



En esta entrada haremos un repaso de los principales temas iconográficos que han aparecido a lo largo de la Historia del Arte en relación con los mitos y la literatura grecorromana, centrándonos en aquellos incluidos en nuestro temario y, sobre todo, en aquellas obras de arte de obligatorio análisis y comentario en la Prueba de Acceso a la Universidad o Selectividad.

Igualmente, siempre que se posible, los ejemplos serán aquellos que podamos admirar en España, principalmente del Museo del Prado o del Museo de Arte Thyssen-Bornemisza.


Índice de mitos

BIBLIOGRAFÍA / ENLACES
Tanto para el texto como para las imágenes:


The Web Gallery of Art

Museo del Prado

Museo de Arte Thyssen-Bornemisza

Historia del Arte

Wikipedia: La Enciclopedia Libre





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